Mi “concepto” de Software Público

Como tal vez la mayoría conoce, el fin último de la aplicación de Software Libre en el Ecuador es luchar por conseguir soberanía tecnológica. Hay que aclarar, que el solo hecho de utilizar y crear Software Libre no nos ayudará en este objetivo, si es que no somos capaces de absorber el conocimiento y empezamos, con nuestra gente, a dar soporte y crear más productos de software más allá de los ya adquiridos. También hay que ser realistas y saber que no vamos a tener una solución libre para absolutamente todo, en el corto o mediano plazo, (y que hay productos de software propietario que son tan poco utilizados que no vale la pena sufrir por reemplazarlos), por eso en este tema las estrategias a largo plazo son muy importantes.

En términos prácticos a que nos referimos con soberanía tecnológica, trataré de explicarlo con un ejemplo:

– Cuando se planteó el proyecto para la creación del software que llevaría la gestión financiera del sector público en Ecuador a finales de los 90’s, se realizó una negociación, en su momento con grandes descuentos y beneficios económicos (en comparación a una simple compra de licencias a precio de lista), para adquirir un software de base de datos propietario (en ese momento no se hablaba casi nada de Software Libre). Esto implicó que se instalara esta base de datos en todas las entidades públicas que utilizaban este software financiero. Esto trajo como resultado un gran número de instituciones, que al tener esa base de datos para este sistema, la utilizaron también para otros sistemas internos. El uso no se limitó solo al administrador de base de datos, se extendió al lenguaje de programación propietario de este fabricante. Se crearon un sinnúmero de aplicaciones y esto hizo que por mucho tiempo fuera imposible cambiar las aplicaciones y la base de datos, sin que eso signifique rehacerlas por completo. Que consecuencias se han tenido por todos esos años? Bueno, el fabricante, en su modelo de venta de licencias, dice que se debe comprar soporte y actualizaciones cada año, si no se adquieren estos servicios la licencia de uso queda inválida y se estaría “pirateando”. Muchas instituciones no tuvieron el presupuesto ni para rehacer sus aplicaciones ni para renovar el soporte, podría ser por un año o varios años, lo que si es cierto es que al siguiente año, cuando se tenía presupuesto, debían pagar por el o los varios años que no se renovó a pesar de nunca haber recibido el servicio del soporte ni las actualizaciones durante ese tiempo. Con todo esto no digo que esa decisión fue errada, puede ser que haya sido la mejor opción en ese momento. El problema real es que no se planificó una transición, una salida. De hecho, cuando pensaron en renovar las aplicaciones (que es un proceso lógico, tienen su tiempo de vida útil) nunca pensaron en cambiar de base de datos para salir de ese círculo vicioso de renovaciones con o sin servicio, de hecho hasta ahora no he escuchado que  haya planes de migración en una buena parte de instituciones.

Hace años una institución pública se negó a pagar por un año de servicio no recibido y simplemente no tenían acceso a las nuevas versiones ni a ningún tipo de soporte. Al final del día tuvieron que pagar porque la dependencia hacia esa plataforma es tan grande que si por algún motivo ellos no quieren vendernos su software estaríamos en grandes problemas. Eso es no tener soberanía tecnológica.

Siguiendo esa misma línea, habrán muchos que digan, pero hay empresas que proveen Software Libre y pueden hacer lo mismo que las de software propietario. Objetivamente puedo decir que hay similitudes y muchas diferencias. Por ejemplo, si no se paga la renovación de Red Hat, por ejemplo, no se tienen ni las actualizaciones ni el soporte, pero no se está violando ninguna licencia por que el uso del software es libre. El soporte se pagará por el servicio obtenido y por último, si el cliente se niega a pagar su suscripción, puede instalar Centos u otra versión de Linux que se quiera y listo, no pasa nada. Al final del día el cliente tiene la decisión de que utilizar. Y si mañana Red Hat no quiere vendernos algo, no pasa nada, no existe “vendor lock-in”.

Pongamos otro ejemplo práctico:

– Ministerio XYZ: adquirieron software por n millones de dólares, pero solicitaron que sea Software Libre, eso no garantiza que este proyecto sea exitoso, por ningún motivo. Pero al final del día bien o mal, tendrán acceso al código fuente y si la empresa que les vendió desaparece y el Ministerio administra correctamente el contrato (es decir durante la implantación aprende del producto) podrían mantener la aplicación y seguir mejorándola por si solos.

Con estos dos casos pretendo ejemplificar la importancia de luchar por tener soberanía tecnológica. Pero esa es solo una arista del tema de Software Público.

Cuando hablo de Software Público me refiero a que el Software adquirido o desarrollado con fondos públicos sea tratado como un bien público. Hago esta aclaración porque últimamente he visto y leído que varias personas utilizan este concepto de muchas maneras diferentes, yo no puedo asegurar cual es el concepto correcto, lo único que pretendo es explicar como yo lo entiendo y utilizo.

La idea es que se institucionalice (vía legislación de algún tipo) en el Ecuador que todo software desarrollado con fondos públicos sea licenciado con licencias libres. A mi me suena esto de lo más lógico, considerando que los fondos públicos son de todos nosotros y lo que se adquiera con los mismos también debería ser de todos.

Dicho esto, el planteamiento es:

– que todo el software desarrollado con fondos públicos, sea por instituciones del gobierno central o local, sea registrado en el IEPI, porque primero se debe garantizar la autoría y la propiedad intelectual

– que luego de ser registrado este software sea liberado con una licencia de software libre, es decir con alguna de las licencias que la Free Software Foundation considera libres, hago este énfasis porque en este caso me parece indispensable la obligatoriedad de compartir las modificaciones sin excepción alguna (entre otras razones)

– que sea publicado en el portal público que corresponda, me parece ideal el MINKA ya que sería el proceso más natural luego del registro del software y porque tiene lo necesario para hostear estos proyectos

– que se capacite al personal informático del sector público en la gestión de los proyectos liberados

Porque hacer todo esto:

– porque el software creado con fondos públicos nos pertenece a todos y deberíamos tener la capacidad de saber como está hecho, incluso deberíamos poder auditarlo libremente, por cierto esto ha comprobado que incluso mejora la calidad del software ya que los desarrolladores se preocupan cuando saben que otros podrán ver su trabajo

– porque puede generar un mercado sobre las aplicaciones creadas en el sector público que puede ser aprovechado por las empresas de desarrollo, es decir si una empresa X es contratada para hacer un desarrollo a medida y luego este código es publicado con una licencia libre, esta empresa X puede ofrecerlo a otras instituciones, puede mejorarlo, puede incrementar funcionalidad, etc. todo esto con beneficios económicos, sin ningún problema

– porque si se libera sin ser licenciado apropiadamente, es decir sin especificar una licencia de software libre, podría el código ser visto y utilizado, pero no habría la obligación de que las modificaciones o extensiones de código sean liberadas también, lo cuál es, desde mi punto de vista, indispensable para que también el país se vea beneficiado de estas aplicaciones, es decir se regresen los beneficios a las instituciones estatales y a todos los ciudadanos al fin y al cabo

– porque el conocimiento genera más conocimiento, en lugar de inventar muchas veces lo mismo, las empresas, los desarrolladores, las instituciones invertirían su tiempo y recursos en nuevas soluciones

Esta idea no es nueva, se ha realizado en muchos países del mundo. Por ejemplo en el Reino Unido todas las aplicaciones creadas en el sector público son liberadas. En México y Brasil también publican aplicaciones, no puedo asegurar que es de forma obligatoria, pero si conozco que lo hacen.

Si hablamos de una sociedad de conocimiento hacer esto debería ser indispensable en el Ecuador.

1 Comment

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One Response to Mi “concepto” de Software Público

  1. Ana María López G.

    Totalmente de acuerdo con Leslie, aquí unos ejemplos adicionales y aportes al modelo propuesto.

    Ejemplos:
    – La institución X contrata la implementación de un producto de software a una empresa que tiene una versión muy inicial del producto, a razón de la implementación el producto se enriquece porque mucha funcionalidad se va desarrollando y adaptando sobre la marcha del proyecto. Luego la empresa se queda con todos los derechos sobre el producto, lo vende en otros mercados e incluso empieza a cobrar comisiones por la distribución de la capacitación sobre el producto.
    o Fondos públicos ecuatorianos para beneficio comercial de una empresa no ecuatoriana
    o Institución casada con la empresa y sin muchas alternativas
    – La institución Y observa con interés la arquitectura y estándares de programación de un producto de código abierto bastante conocido y usado a nivel global, toma la iniciativa de implementar esta arquitectura (“probada”), adaptar algunos de los módulos de este producto y sobre esta base montar sus nuevas aplicaciones.
    o Hace uso y beneficio de algo que ya funciona
    o Continua desarrollando funcionalidad sobre algo estándar
    o Contrata los servicios de una empresa ecuatoriana que le apuesta y contribuye a este producto global de código abierto
    o La institución tiene total acceso al código fuente “localizado” y puede seguir adaptándolo, seguir contratando a la empresa inicial o contratar servicios con cualquier otra
    o Beneficios para todas las partes

    Otras aristas para el modelo:
    – Que las porciones / módulos / funcionalidades de productos de software desarrolladas (producidas) con fondos públicos sea igualmente registrado, liberado y publicado, respetando la definición del fabricante (proveedor) de liberar o no la versión inicial o CORE porque esta vino con inversión privada. Puede sonar un tanto radical pero hay que recordar que son fondos públicos, por tanto no debieran ir en beneficio de solo unos pocos.
    – Fortalecer las capacidades técnicas de las instituciones para lograr real autonomía, aquí hay un gran reto y hay que pensar en las mejores estrategias porque como sabes hemos vivido más de una vez, con honrosas excepciones, lo triste de ver en las instituciones cómo ingenieros se limitan a ser simples espectadores de los proveedores y extensiones de las áreas de compras de las instituciones
    – Que el gobierno declare arquitectura gubernamental y estándares, a nivel de dominios y componentes de información que den norte y lineamientos a instituciones e industria
    o Aunque seguramente lo más realista es que esto se tendrá que seguir empujando desde la industria

    Finalmente extiendo estos paradigmas más allá del software pero que igualmente están alrededor de los proyectos de software:
    – Y es que aún no entiendo el por qué de la moda de las instituciones de pedir obligatoriedad de las típicas certificaciones internacionales de marcos de referencia de gestión de TI, cayendo en un modelo comercial que lo que sigue haciendo es entregando dinero ecuatoriano a institutos extranjeros
    o Demasiada ingenuidad de las contrapartes de las instituciones que se dejan apantallar por estos modelos?
    o Demasiada buena gestión comercial de los representantes locales de estas certificaciones?
    o Intereses comerciales de ambos actores?, formas de poner “candados” en las licitaciones?

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