01.12.09
Los diferenciadores…en Ecuador
He estado leyendo en una lista de correos a la que estoy suscrita sobre la inconformidad de algunas personas con respecto a la “titulitis”.
Para los poco entendidos en la materia la “titulitis” es un mal del que sufre la sociedad ecuatoriana, esta se manifiesta en la necesidad malsana y absurda de requerir título tras título de la persona o empresa al momento de valorarla. Si en este país no se tiene título, certificado, certificación, sello, firma, etc. de alguien que avale que uno vale la pena, pues entonces uno no vale la pena.
Podríamos decir que este es un mal solamente del solicitante, pero en realidad también es de los aplicantes. Personalmente creo que han llegado a este punto de la “titulitis” también porque los aplicantes dicen cualquier barbaridad y mienten con descaro. Si alguien solicita “experto en desarrollo de software” el aplicante lee: “que sepa lo que es desarrollo de software”, entonces la única manera que han encontrado para filtrar es la “titulitis”. Ahora, estaría bien si llega hasta ahí, el problema es que en honor de la “titulitis” se segrega y evita que personas o empresas que no han dedicado su vida a conseguir certificados, pero que son excelentes en su trabajo, puedan aplicar. También se usa a la “titulitis” como un medio de favoritismo, cuando quieren contratar a alguien en particular buscan o se inventan un título que solo esa persona tenga para poder contratarla.
Bueno debo admitir que también he estado en esas situaciones y en verdad la solución ha sido entrar en su juego, sacar muchos certificados, títulos y demás para poder competir. Para nosotros ha sido una inversión y que más podemos hacer por ahora, la solución más que quejarnos está en aplicar con la verdad siempre, es decir no entrar en trabajos o negocios para los que no estamos calificados. Si siguen los aplicantes mintiendo la “titulitis” será cada vez peor.